viernes, 7 de agosto de 2015

Un artista

Sabe que el universo es un lugar fascinante... ¡No sé cómo lo va a resistir!


Fotografía: Ferdinando Scianna                                                                                                                    



martes, 4 de agosto de 2015

No nos seguiré soñando

Quería decirte que te extrañé durante mucho tiempo...más  tiempo del que pasamos juntos.
Y que me sentía envidiosa de la felicidad de los que sí estaban junto a vos.
Que te buscaba en todos lados cuando caminaba,
y se me disgregaba el corazón buscándote en las calles...

Sí, estoy cansada.

Que quiero gritar en este colectivo y bajarme
(y revolear los anteojos del señor de pelo blanco que me mira)
que yo quiero cosas nuevas
y que ya extraño a alguien que no conozco.

Pero también debería decirte que no le corté los flecos a mis botas.
Sólo porque a vos te gustaban.
Y hasta me pongo un pantalón que me aprieta mucho la panza,
porque te gustaba mi cola en él.

A mí me gustabas vos en mí.
Y frotar mi cara contra la tuya cuando me despertaba.

Me doy cuenta de cuánto no te dije...:
que sos de los abrazos que no podía dejar de dar
porque era ridículo no hacerlo.
Y si no te soltaba supongo que era por esa química avanzada que pretende explicarnos.

Que sé que te quise, porque ya no te quiero.
Y que quiero a otros. De Sarandí a Molfetta. Y de Molfetta a Istanbul.

Porque el tiempo era ahora, y todas las cosas te están pasando sin mí.
Y lo que es más importante, todas las cosas me están pasando sin vos.
Te estás perdiendo mi vida,
y no era algo más que eso lo que yo quería compartir.



viernes, 31 de julio de 2015

Bowie para el eclipse

En la magia de crear, habitan todos los demonios.
Los que te hacen brillar.
Los que te llenan de oscuridad.

Hay que escuchar a estos últimos. No juzgarlos.
Ellos son los que te van a mostrar la belleza.

¡Qué misterioso es crear belleza!
¡Qué difícil es compartirla!
Qué gran acto de amor es entregar esa creación a alguien.

Si no estoy creando, estoy enloqueciendo...




martes, 21 de julio de 2015

Perro blanco entonado:

Tu fragilidad tiene el inmenso poder
que sólo puede dar la constante cercanía a la muerte.

Cuánto te diste por amor. 
Para transformar a tu especie, para traicionar a los cielos.

Tener el poder del sinfín te dejó parado. Sin límites.
Entonado para todo. Entonando sin sonido.

Para amar la belleza, parir la verdad y morir joven.
Aunque nadie encendió un sentido a tu cara.

De solitario sin rumbo. Errante de consuelo.
Huérfano de humanidad.




viernes, 17 de julio de 2015

Un artista

Vive todas las vidas posibles. Incluso aquellas que nunca conocerá.                                                          






(Foto: Jerónimo Cerimedo).




viernes, 10 de julio de 2015

Hybris

Como en otras tantas vueltas a casa,
apenas yo sé cuánto escondo atrás de mis pasos apurados.
Aunque veo las caras en una rutina instintiva,
la luna tiene sangre y el frío se mete en mis huesos.

(Si sólo me lo pudiera sacar de encima).

Mientras el cielo se pone en otoño, me sorprende ese sentimiento que me compone,
me desconecta de tus palabras y me llama desde mis células más íntimas.
Converso con partículas que no existen
y que me abrazan, en una muerte súbita, privada.

(Y yo me estrecho de silencio que es soledad y desprotección).

Me veo cada vez más pequeña.
Achicada sobre mí misma, acurrucada contra la pared.
Y se reproducen en mi piel a montones
las cosas que entonces me hicieron.

 (Esas que manchan como se manchan las calles de Monserrat).

Algo que se extiende en mi frescura como si yo no fuera nueva.
Y vuelvo a sentirme una y otra vez tan querida... y despreciada, tan linda y tan fea. Manchada.
Se hace más y más claro y doloroso
entender que estas penas tienen nombres y apellidos. Tienen manos.

(Y que yo tengo que volver a estos huesos para moverme, e irme lejos de ahí ).











lunes, 6 de julio de 2015

Grito "vacío"

Cualquiera puede amarse a sí mismo cuando todo está en orden, el clima está templado y el pelo, ordenado, sin humedad.
Pero, ¡qué jodido y valioso, existente, es tener los puños duros como para amarnos en el caos, ser nuestro verdadero cuerpo en medio de la nada, y regar las flores cuando, en verdad, sólo queremos morir...!




jueves, 2 de julio de 2015

5 º G

"Sigo siendo la misma persona", le decís. Te movés por la habitación, como quien conoce cada rincón, cada obstáculo en ese desorden.
El atardecer apenas entra por las persianas cerradas que atrapan tus olores, esos que recién ahora ella empieza a recordar con fuerza, como si habitaran en su cuerpo y despertaran ante el estímulo indicado. Como si  respondiera a ellos con una sensación física inevitable.


A ella le cuesta creer que estés amando a otra. En serio. O que ya te estén amando.
Pero la verdad golpea. No como una piedra, sino como una pared. Es el golpe al intentar atravesar esa pared, al hacer de cuenta que no está ahí.


"Sigo siendo el mismo",  decís de nuevo. Insistís. No creas que tu voz no le es familiar. Tampoco voy a mentirte, ella cree que tu voz es una de esas voces que hacen que uno se detenga y quiera conocer la fuente de aquella cuerda contenida.
Supongo que querés que ella se sienta como antes, que te cuente las cosas dentro de la misma burbuja de intimidad que tuvieron.
Terminás el segundo cigarrillo enseguida, porque no estás fumando más, pero ella te pone nervioso.


Ella casi no entra a la casa. No tiene ganas de adentrarse en algunas cosas.
No creas que ella no lo entiende, ni que no te recuerda en abrazos.


Te estirás para tocarle la mano, porque ella está lejos del centro de aquel cuarto, casi bordea la puerta; porque querés despertar el pasado en ella. Y que ella se relaje y entienda que vos no cambiaste, sos ese que amó.
Quizás no entendés algo, ella no está nerviosa. Y no tiene ganas de entrar en tu casa.


"Lo siento", contesta ella, "es que yo no soy la misma".




martes, 30 de junio de 2015

lunes, 25 de noviembre de 2013

Advertencia: Ver con música (http://www.youtube.com/watch?v=20YOwaOsntY) y en movimiento.


-         Realismo Mágico… es lo que abunda en la ciudad que vivo. Esta ciudad que me vio nacer en muchas formas, tantas veces, y que me verá morir una y otra vez aplastada en sus calles… Y es cuando las calles adquieren un vacío oscuro y absoluto que la nada se vuelve absoluta. La nada de las calles… la nadidad de lo urbano… la realidad de mis pasos. Santa Fe al 2800… por acá vivía él creo.


-         Sante Fe al 2600:  acabo de dejar atrás un bar de otros tiempos. El perfume que marcó mis veintipico se evapora en el aire húmedo de esta noche de museos y desfiles de amor. Desde el fondo, el río me trae lluvia pantanosa, me sugiere padecimientos, me sugiere romanticismos, me sugiere poemas y poetas y música de todos los mundos posibles. Y este aire que anticipa la primavera…


-         Santa Fe al 2500: No, basta de metafísica. Hoy no tengo adonde dormir. Y aclaro esta noche que yo no sé qué es el amor (pero sí sé de eras geológicas)… Que me quedé sin música para pensarte y que te dije que todo, pero que tengo esta música, que es nueva. Que camino rápido, casi de la misma manera en que pienso, pero me duelen los pies.


-         Santa Fe al 2400: ¿La gente creerá que no tengo adónde dormir? Me ven pasar con un vestido y un perfume, no creo que se imaginen qué cosa soy yo realmente, que aunque me visto de inviernos, y de primaveras y de veranos y de otoños, dejé mi corazón en una playa. Y encima estoy pensando en el tiempo. En cómo me sacudió un poco, en cómo rompió las maquetas que había armado, en cómo se llevó los restos y en cómo me dejó parada frente a un espejo que refleja mi vacío. Te extraño. Y encima me duelen los pies.


-         Santa Fe al 2300: Tu ausencia empieza a quedarme incómoda. La noche empieza a quedarme incómoda. El tiempo volvió: ahora veo claramente cómo destruye todos los futuros que imagino y empiezo a sospechar que sí existe un secreto: que no tengo que inventarme futuros. El futuro no existe. Y la vida es incómoda. Es el secreto más feliz que alguna vez descubrí.


-         ¿Y si llego a la parada y justo llega el colectivo? Sería como encontrar un zapato que no sea ni 38 ni 39, largo y angosto como mi pie. O como una oración sin erres. O como todas esas cosas que hace la suerte para despistarnos y para disimular que, a fin de cuentas, tiene un plan macabro para todos nosotros. Como una falsa alineación de hechos fortuitos… y después el ZÁCATE… el sin sentido, la nada. No, dije no, metafísica. Por dios, qué manera de pensar en tantas cosas en poco tiempo, Santa Fe 2200 (y sí, me duelen los pies).


-         Santa Fe al 2100: Hola...¿ese chico es lindo o lo miro porque lo conozco de algún lado?


-         Santa Fe al 2100 (pero de la vereda de enfrente): Me asusté de alguien y crucé. No soy perseguida, no tengo miedo fácilmente, pero soy hija de Armando, que me hizo creer que todos me quieren matar… o al menos, eso entendí yo. ¿Y si me equivoco?... ¿Si justo llega el colectivo cuando llego a la parada? Ojalá… Me duelen los pies. Caminé demasiado.


-         Santa Fe al 1800: Alguien me dijo el otro día que la memoria está en el cuerpo… O que el cuerpo tiene memoria. No me acuerdo quién fue. Y tampoco me acuerdo bien qué me dijo exactamente. O sea que podría decir que me falla la mano, o un riñón, o una teta, o la nariz. Pero si la memoria está en el cuerpo… Pero si la memoria es el alma, entonces el alma es el cuerpo y entonces puedo decir que el dolor del alma es el dolor de cualquier parte del cuerpo y que el cuerpo no tiene que ver con la periferia, sino con lo más íntimo. 
      ¿En qué noche de qué ciudad estarás ahora que me duelen los pies?


-         Santa Fe al 1700: Yo no me siento parte de ningún lado, como si fuera una especie de poesía que nació en la calle de un pueblo de cualquier tiempo, en cualquier dirección, que se desplegó en una dimensión y no en las demás  y asesinó a mis otras posibilidades, persiguiendo una casualidad que puede ser chispa, que puede ser divina. Y nos hicieron creer que somos un soplo engendrado en el aire vivo de un ser superior. Tal vez era así… y somos un pedo de Dios.


-         Santa Fe al 1600: Cada vez pienso menos en ella… Nunca va a cumplir más años que los que tenía. Se congeló con treinta, nada más.
      Es como si viera las cosas que pasaron por tu cabeza en ese momento, Nati. Porque conozco cómo se mueve esos demonios. ¿Qué pasaría si no tuviera estas armas? Lo mismo. El barquero nos espera a todos, al otro lado de ese río sucio...


-         Santa Fe al 1500: Me duelen los pies. Porque sé las cosas que sé y también las que ustedes me contaron, porque ella me dejó esperando ese saludo, porque me hacés sentir que soy algo que merece ser mirado cuando tu dedo termina en mi panza y se desliza y yo apenas te toco pero te miro y te miro mucho y dejo que toques los botones de mi saco y yo no hago nada…
-         1450: me duelen los pies porque no son sólo palabras, yo no soy sólo palabras; me duelen los pies porque el amor es lo nuevo y no tiene que ver con esfuerzo, sino con moverse en una dirección hacia la que nos acostumbramos a no movernos.
-         1400: me duelen los pies porque no conocía mi propio veneno, porque si no somos amigos ante todo entonces no hay amor, porque extraño los días romanos y las noches alemanas, porque soy tan musicable…
-         1350: me duelen los pies porque soy frágil como los cambios de estación, porque aunque pasee con la tana nunca seré turista en Buenos Aires, porque esos labios no son los míos.
-         1300: me duelen los pies porque Sol se queja de su Venus en Acuario, porque soy crisis posibles de virtudes reales y el vacío es posibilidad.
-         1250: porque me encanta verte florecer y existir cuando la noche se hace día, porque estas contingencias son sagradas, porque no sé si soy una tragedia o soy un milagro.
-         1200: me duelen los pies porque las reflexiones treinteañeras no aseguran que nada va a estar bien, porque nos plagamos de amor ante el espanto y de espanto ante el amor y nadie eligió estos “mientras tanto”. Y porque todos los caminos te conducen a vos y porque fuimos embarcados en la misión más difícil de la historia: ser felices. 
      Me duelen los pies y parece que va a llover, pero sólo es música.


-         Santa Fe al 1100: Seamos como nos gustamos. Que mi sonrisa no sea tu lágrima. Invadime esta primavera, que yo te espero sin esperar nada.


-         Es Santa Fe al 1000… Me pasé de la parada.